La celebración de la Alubiada es un acontecimiento que se ha convertido en una cita obligada del verano, no sólo para los bañezanos y comarcanos, sino para todos aquellos que visiten la ciudad este día.
Habitualmente se ponen las alubias a remojo el sábado por la mañana para encender los fogones el domingo temprano y poder repartir las cazuelas alrededor de la una de la tarde, hora a la que se realiza la recepción de autoridades.
Las alubias se sirven en la típica cazuela de barro y se comen con cuchara de madera en la Plaza Mayor y sus inmediaciones en las mesas que el ayuntamiento dispone al efecto.